lunes, 31 de marzo de 2008

La prueba de fuego

La prueba de fuego es: en una de las primeras salidas, invitar a una chica a ver una película a tu casa, acostados y si es tapados, mejor.
Si la película los atrapa y llegan al final, con esa chica van a ser amigos.

Yo, por las dudas, alquilo una aburrida. No por miedo, sino por cábala.

Dejar para mañana lo que...

No hay nada que postergue más que sacar turno con el médico. Ahora que lo pienso, debería sacar turno con el oftalmólogo. Pero bueno, después lo llamo.

viernes, 28 de marzo de 2008

¿Qué es de la vida del Amoxidal?

¿Por qué ya no me recetan Amoxidal, como cuando era niño?
El Optamox Duo no me cae simpático. Tampoco bien.
Es medio facho.

sábado, 22 de marzo de 2008

Todo es por contraste

Si tomás una bebida dulce, luego degustás una cucharada de dulce de leche y luego volvés a tomar un sorbo de aquella bebida dulce, este úlitmo sorbo te va a parecer más amargo que el primero.
Lo mismo sucede con la vida: si te ocurrieran constantemente cosas muy buenas, no podrías apreciar las cosas simplemente buenas de la vida.

El destino está escrito

Nosotros sólo le ponemos los puntos y las comas...

(y así, guiamos su sentido).










...y los paréntesis.

jueves, 20 de marzo de 2008

Técnico de PC, una maratón

Cuando llamo a un técnico de computadoras para que venga a mi casa, yo ya sé de antemano que su estadía no va a ser corta, que voy a charlar de manera forzada de cosas que no me interesan y que encima va a tener que volver al día siguiente con las herramientas necesarias que ese día no trajo.
Lo peor, es que cuando la cosa se complica, el diagnóstico siempre es el mismo:

- Hay que cambiarla.
- Y... ¿cómo hago?
- Te puedo armar una, ¿querés?

Policía de fotillo fácil

En Mendoza, transitando con amigos por la ruta hacia el Aconcagua nos paró un policía por cometer una infracción con el vehículo.

Policía:- Cometieron una infracción. La ley en Mendoza exige retenerle el registro al conductor.

Yo:- Qué lindo Mendoza, la verdad lo felicito.

Policía:- Papeles del auto, seguro y registro de conducir.

Yo:- Sí, una consulta, ¿el Aconcagua es para allá?

Policía:- Afirmativo.

Yo:- Pero, ¿Está lindo?

Policía:- Sí, de lo más lindo que hay. También pueden ir al Cristo Rendentor. Papeles por favor.

Yo:- ¿Para dónde queda?

Policía:- Para el mismo lugar. Es la misma ruta que lleva a ambos lugares, hay señalizaciones que indican cómo acceder.

Yo:- Una última cosa y nos vamos así lo dejamos trabajar tranquilo. ¿Nos sacaria una foto con el paisaje de la Cordillera de fondo? Que salgamos todos...

Todos:- Whisky!

Alarma de un auto

Cuando voy caminando por la calle y de repente a un auto le empieza a sonar la alarma, siento que en el momento en el que pase por al lado, van a venir 4 policías y 2 francotiradores y van a decirme: "Alto ahí!"

Cerrar la puerta

Siempre que me voy de mi casa me queda la sensación de que no cerré la puerta con llave, de no acordarme de ese momento.
De hecho me voy, camino unas cuadras pero el pensamiento me atormenta y tengo que volver. Subo por el ascensor, introduzco la llave en la cerradura y sí, efectivamente, la había cerrado.

Cuando estaciono el auto, camino diez pasos y me vuelvo. Compruebo si había cerrado la puerta y sí, efectivamente, la había cerrado.
Pero ya estoy acá, así que de paso, compruebo si quedó bien cerrada la del acompañante.

Abrir sachets

No puedo abrir los mini sachets de ketchup que me dan en los lugares de comidas rápidas. Lo intento con los dientes, pero a lo sumo me queda el pedacito de plástico metálico ahí, entre ellos.

Postrecito Shimy

Al abrir un postrecito Shimy (si es de vainilla y dulce de leche, mejor!) lo primero que hago es chupar la parte interna de la tapa.

Beber de un vaso

No sé porqué, al agarrar un vaso y beber, suelo levantar el dedo menique.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Fotos digitales

Antes de la era digital, uno viajaba, compraba su rollo de 36 fotos y pensaba bien a qué sacarle. No vaya a ser que se desperdicien fotos en lugares que no se lo merecen o en situaciones sin sentido. Ante un paisaje: uno sacaba "La foto". La foto era algo especial, escaso, codiciado, se ahorraba ("uy gasté una foto!"), representaba un valor simbólico y material. Uno volvía de su viaje, revelaba su rollo, "tocaba sus fotos" y era feliz.

Ahora con la era de las cámaras digitales, lo excepcional es la "no foto". Los momentos en los que la foto no se saca. Ya que, en la era digital, la foto abarca todos los momentos.
La foto perdió su jerarquía, su estatura de "momento especial".
La foto pasó a ser derroche, "manteca al techo" y "pizza con champagne". Uno dejó de ver a través de los ojos, sino que antes que eso está la foto. Listo, saqué la foto, ya estoy aliviado, ahora puedo disfrutar del paisaje.

Ahora, abunda hasta el más mínimo detalle de la habitación del hotel, decenas de caras en primera persona y cientos de vidrios de ventanas de micro y su reflejo. Y lo que es peor, es que ya ni siquiera se imprimen, porque creo, hasta da fiaca elegir.

Me rebelo ante la era digital, para que las fotos se revelen conmigo. Pero mientras, cargaré las pilas recargables de mi cámara digital. Este fin de semana largo, no quiero perderme de nada.
Y bueno, es mucho más cómodo, ¿o no?

martes, 18 de marzo de 2008

Tomar apuntes en la facultad

Estoy en una clase, miro de reojo a la compañera que tengo sentada al lado mío y me pone nervioso verla maquinadísima escribiendo sin parar. ¿Qué está escribiendo?
Y yo, tratando de cazar una idea sin saber qué anotar, sin encontrar el hilo conductor de la clase. De repente, miro nuevamente a mi compañera (que siempre son mujeres poseídas por lo que el docente dice) y compruebo que se escribió la vida, ya que va dos carillas y la clase empezó hace cinco minutos. Luego miro mi hoja y veo que sólo escribí la fecha (y a lo sumo, el dibujito de una casita hecha con un cuadrado y un triángulo como techo). Entonces me digo: ¿Qué es lo que sucedió? ¿Qué me perdí?

Relaciones de parentesco

Me cuesta entender las relaciones de parentesco. Nuera; yerno; suegro; primo segundo (ésta es más difícil de lo que parece, hay varias corrientes teóricas); cuñado (que puede ser el que se casó con mi hermana o el hermano de mi novia); concuñado.
Las palabras entran en mi mente, pero mi cerebro no las puede procesar. Las escucho y por más que me las explicaron una y mil veces, no sé qué son. "El hermano del cuñado del yerno de mi hermana" procesa en mi mente el mismo efecto que "la raíz cuadrada de 1521 dividido Pi".
Ambas son ecuaciones terriblemente complicadas para hacer rápido, mentalmente, entender, y luego, asentir con la cabeza.

Cuida coches

En la esquina hay un policía cuidando, y en la misma cuadra, a pocos metros, el "cuida coches". Yo estaciono el auto en esa cuadra, se me acerca el cuida coches y me pregunta:
- ¿Se lo cuido?
- No gracias -le digo-, a mí me lo cuida el policía.

Cuando lo fui a buscar tenía el vidrio roto.

lunes, 17 de marzo de 2008

Sprite down, Seven Up

Para mi abuela no existe la Sprite. Ella siempre me va a ofrecer: "tomá un poco de Seven Up" (aunque en una de esas hasta me sirva Sprite y con cucharita).

Doblaje de voces

Pienso que tiene que haber una ética con respecto al doblaje de voces. Por ejemplo, Woody Allen no podría tener nunca una voz ronca y gruesa. De hecho, en la mayoría de sus películas dobladas al español, Woody Allen tiene siempre la misma voz finita y dócil. Ya resulta automático que uno ve al actor y lo asocia con la voz que lo acompaña.
La voz de Homero Simpson, creo yo, es un gran hallazgo que hace que el doblaje sea mejor que la versión original.
Sin embargo, de chico me molestaba que la voz de la "conciencia" de Kevin Arnold en la serie "Aquellos años felices" sea la misma voz de Mac Gyver. Era como que estaba Kevin, se lo veía a Kevin, pero pensaba como Mac Gyver. Por ejemplo, Kevin estaba en el colegio, tranquilo, abrazado a Winnie, y cuando hablaba la voz de su concienca yo esperaba que produjera una explosión con un chicle y un poco de talco para bebés.
No hay nada peor que eso, excepto la voz de Skéletor (He-man) o la de Óptimus Prime (Transformers) aplicada a personajes de carne y hueso.

Siempre estoy seguro de todo.

Creo.

domingo, 16 de marzo de 2008

Temas de conversación comunes

A mí me pasa, pero a todos nos pudo haber pasado alguna vez de charlar sobre los siguientes tópicos:

- "Esa estrella quizás esté apagada, pero la luz tarda millones de años en llegar, entonces nosotros la vemos, pero quizás ya no exista...".

- "Marilyn Manson es el que hacía de Paul, el amigo de Kevin en Aquellos años felices -o Kevin creciendo con amor-".

- "Los pitufos son diabólicos".

- "¿Qué paradoja no? que Superman quedó paralítico en silla de ruedas".

- "Cuando el mundo se destruya, sólo van a quedar vivas las cucarachas".

- "Santo Biasatti en la vida real es re buena onda".

- "Escorpio, qué signo jodido".

sábado, 15 de marzo de 2008

¿rosas?

Es la primera salida con una chica que acabás de conocer... o con tu novia, que también acabás de conocer (en caso del amor a primera vista). Estás caminando por Puerto Madero, al costado del río y de repente la ves venir... se te acerca lentamente, va directo hacia vos como un tiburón al acecho de su presa. Te acorrala y te deja sin escapatoria al sugerirte de manera casi imperativa: "¿unas rosas para la dama linda que te acompaña?".
Es la viejita, que porta consigo un arsenal de rosas que se postulan para la venta... Te pone en compromiso. Es una estrategia de venta casi segura.
Y a mí sólo me sale responder: No gracias, es alérgica a las flores.
Y luego, por culpa de la viejita, la dama linda es alérgica a mí.

Mujer embarazada

Cada vez que veo una mujer embarazada, pienso: esa mujer no es virgen.

viernes, 14 de marzo de 2008

Juro que no soy chorro

Cuando una persona cuenta plata al lado mío, trato de mirar para otro lado, de bajar la mirada o de mirar para el costado contrario, ya que siento que esa persona va a estar pensando que yo la estoy mirando y que encima le quiero robar. Y lo peor es que yo, tengo miedo de robarle.
No sé, como de repente sentirme poseido por una fuerza superior y arrebatarle ese manojo de billetes que la persona muy frescamente está contando al lado mío y salir corriendo. Pero es sólo una sensación, juro que no soy chorro.

garrapiñadas, no resistiré

No puedo resistirme al olor de las garrapiñadas que hacen en la calle, en cualquier esquina. Estoy caminando, siento ese olor y mi atención se desvía, ese aroma me lleva.
De repente me siento feliz, me siento niño y me freno. Miro al pobre tipo totalmente "en la suya" haciendo tranquilo, como si nada le importase, garrapiñadas de maní y almendras, y automáticamente me acerco ahí para pedirle: "dame las más calentitas".
En ese momento me ataca el presentimiento de que me va a dar las de ayer o las primeras que hizo, que encima ya deben estar frías y hasta chupadas.
Pero igual le doy la moneda de un peso (no, no compré almendras) y me llevo mi celofán de garrapiñadas, que duran, lo que dura la felicidad, un momento.

El intelectual con anteojos

Si yo en este momento te pido que me dibujes a un intelectual, probablemente me pidas que no moleste que tenés cosas más importantes que hacer. Tenés razón, disculpá por mi propuesta.
Pero si lo hicieses, suguramente lo dibujarías con anteojos o lentes (no sé cual es la diferencia exacta).
A todo esto, quisiera poner la lupa (otro tipo de lente) sobre una duda que me surge: ¿Por qué el estereotipo del intelectual es una persona con anteojos?
¿Acaso se supone que si lees muchos libros se te gasta la vista?
¿Y si lees el Olé o la revista "Tv y Novelas”, "Chicas" o "Pronto" no se te gasta?
Porque también podés ver mucha televisión a la tarde, boludear con la computadora, estar horas con la play - boy (bueno sobre la playboy no quiero acotar) y probablemente se te gaste mucho más la vista que leyendo un buen libro.
Así que el intelectual, con anteojos, no tiene nada que ver.

martes, 11 de marzo de 2008

Los semáforos y la calle

Mi ansiedad no soporta esperar a que cambie la luz del semáforo para tener que cruzar la calle. Y como conductor, odio a los peatones que esperan abajo del cordón de la vereda, los pisaría de la bronca.
Como peatón, me suele pasar, mientras espero que la luz cambie para cruzar la calle, clavar fija la mirada en el verde del semáforo e intentar cambiarlo con mis poderes telepáticos, a la interna cuenta regresiva de un 5,4,3,2,1 cambió...(no!); 3,2,1 cambió... (no!) ...2,1 cambió (no!).
Bueno, me cansé de esperar, voy bajando del cordón.

Frene: un daltónico cruzando!

Los daltónicos son personas que no pueden distinguir ni el rojo, ni el verde, ni el amarillo.
Ahora bien, ¿alguien me puede explicar por qué habiendo tantos colores, justo el semáforo tiene al color rojo y al verde como fundamentales? (el amarillo, bue, pasa). ¿Qué es esto? ¿Un plan sistemático para que los daltónicos sufran accidentes de tránsito y terminar con ellos?
El mundo no es color de rosa, y en blanco y negro Buenos Aires.

La suma de los sentidos individuales lleva al sin sentido general (un poco de lógica)

En la teoría liberal clásica, si cada sujeto persigue su propio objetivo "individualista", automáticamente las fuerzas del mercado equlibrarían a ofertantes y demandantes y todos alcanzaríamos la saciedad.
La realidad pragmática, demuestra que no hay tal equilibrio y que no todo en la vida es el mercado. Lo que prima es el desequilibrio, el egoismo, la ambición desmedida, la sensación de carencia y la locura. Por lo que la ecuación, refutando a la teoría liberal clásica, es la siguiente: La suma de los sentidos individuales, lleva al sin sentido general.

Los países son como las personas

Los países pueden ser amigos o enemigos. Compiten, se burlan, hacen negocios, sienten bronca, juegan, celan...y conllevan todo ese repertorio de sentimientos y sensaciones que tienen quienes conforman a los países: hombres y mujeres (seres humanos; terrícolas: mortales; como sea).
Tal país se enoja con tal otro país. Tal otro país sale a defender a uno de ellos, y sale otro a defender al otro, se alían, se agrupan formando agrupaciones aún mayores compuestas entre varios países.
Pero en el origen de todo esto está el hombre (ser humano; terrícola; etc.) quien cumple el rol de célula que da comienzo a todo, la unidad mínima. Y claro, el hombre mismo está compuesto de células... Pareciera entonces que la naturaleza exterior es una prolongación de lo que ocurre dentro del cuerpo humano. Un grupo; una organizacíón; un país; un continente, son organismos vivos, compuestos de otros organismos vivos.
Hoy ví en TN: "Pelea entre jóvenes. Los de Caballito contra los de Almagro".
¿Y si apareciese un grupo de brasileños? ¿Cómo sería? "porteños contra brasileños".
¿Y si apareciese un grupo de yanquis? "sudamericanos contra norteamericanos".
¿Y si apareciese un grupo de ingleses? "americanos contra europeos".

Bastará una invasión de seres extraños del espacio exterior, para unirnos todos y darnos cuenta que necesitamos del otro para definirnos, conformar nuestra identidad, el quiénes somos.
Darnos cuenta que es ese tercero el que nos conforma como unidad.
Y darnos cuenta, que todo esto es un chiste.

Así funcionan las modas (una parábola sobre la lógica de la moda)

Entre el caos, el bullicio y el hormigueo cotidiano, un hombre es uno más sobre la peatonal Florida. Camina rápido, como queriendo llegar a destino salteando el recorrido. Observa sin mirar, alienado por sus pensamientos y choca con otros cuerpos que sólo le producen la sensación de estorbo.
En eso se detiene, rota su cabeza hacia los costados y luego hacia atrás, fijando su mirada en un punto en el cielo.
Otro peatón lo observa desde lejos, al acercarse realenta su paso e imita la acción, quedándose inmóvil, y observando aquella nunca vista maravilla en contraste con el cielo.
Luego, una mujer que, a pesar de sus pasos presurosos, se detiene al ver a estos dos hombres con la cabeza hacia arriba.
Otro más, al verlos, imita la acción y de esta manera se va sucediendo la misma situación.
Así se llenó la calle, y la peatonal, obstaculizada por decenas de personas detenidas realizando la misma acción, observado hacia arriba, buscando como náufragos un salvavidas en el cielo.
Fue uno quien se atrevió a preguntar: ¿Qué es lo que hay? ¿Qué es lo que está pasando? Y como pólvora recién encendida, la pregunta se empezó a expandir entre la gente. Las hipótesis, conjeturas o posibles respuestas variaban de persona a persona: “aquel que está colgado, limpiando el vidrio de aquel edificio, ¿no ves?” – le planteó un empleado administrativo a un joven profesional -; “No, la forma de esa espesa nube blanca”, fue el comentario de un joven artista; “ese avión, ¿no está un poco cerca del suelo?”, le dijo una señora mayor a un hombre que tenía a su lado; “Hay un plato volador con androides”, fue la fantasía de un niño de 9 años; “No sé”; “Estoy buscando”; “algo pasó”, hasta llegar a nuestro primer hombre, a quién se le preguntó:
- ¿Qué mirá Ud.? ¿Qué es lo que hay allá arriba en el cielo?
- No lo sé, yo sólo tengo tortícolis.

Egoista

Dices que soy egoista, porque sólo te hablo de mi.
¿Acaso llamas egoismo compartir mi vida así?

sábado, 8 de marzo de 2008

"La declaración" (Un cuento breve, como un viaje en bus)

Era uno de esos pocos días, en los cuales la felicidad brotaba sin razón. Ejemplos claros de aquella sensación eran los siguientes: no me costó levantarme de la cama; mi autoestima amanecía junto con el día y el espejo me devolvía mi mejor imagen.

La noche anterior había tenido una extraña reflexión. “Esto de vivir, estar vivo... Qué cosa rara y maravillosa! ¿Será película? ¿Será realidad? ¿Estaré sumergido en un juego de computadora?”.

Sentí que era el primer día del resto de mi vida y respirando hondo me dije: Quiero desafiar a la vida, jugar con la vida, perderle el respeto, jugar, jugar y de paso, jugar.

20 minutos después, me encontraba en el colectivo yendo para la facultad. ¡Qué Bueno! Viajar con el colectivo semi vacío (hacía mucho calor para ir parado) y encima tener asiento de los singles con la ventana toda abierta. “Libre” era la palabra que mejor definía ese momento mío.

Me di cuenta que en mi mano izquierda tenía el diario “Metro”, que sin querer lo había agarrado al subir; leí un par de titulares y fui directo al horóscopo para no amargarme con tanta realidad. No llegué a leer Escorpio, mi signo, cuando vislumbré enfrente mío la cabellera rubia femenina más sensual que vi en los últimos 25 años, aunque sólo tengo 22.

Se revolvía mi interior, sentía la obligación de decirle algo, o de llamarle la atención para intercambiar un diálogo. Traté de pensar en otra cosa a los efectos de eludir el nerviosismo mezclado de auto – presión y estaba por lograr mi cobarde objetivo cuando recordé la reflexión que había tenido la noche anterior: “¿y si la vida es una película? No le puedo tener miedo a un film, la quiero desafiar, quiero jugar, atreverme a todo”.

Con la fuerza de mis impulsos saqué un papel y escribí todo aquello que sentía; mi visión de la vida, del amor, del desafío, del jugar constante, de la película real, del destino, cerrando mi camuflada declaración con que somos 2 turistas en el mismo universo, planeta, espacio y tiempo.

Podía imaginar el entusiasmo con el cual leería mis palabras. ¡Qué original!, pensé que pensaría, nunca nadie le habría dicho estas cosas.

Crucé mi mano por delante de ella con mi obra maestra. Ella se dio vuelta y fue ahí cuando observé los mismos ojos que había visto en sueños, la misma sonrisa que siempre quise conocer y la misma persona que había visto en el cumpleaños de mi novia. Era su mejor amiga.

- ¡Hola Andy! – me dijo - ¿Qué me das?
- No, nada – le dijo mi risa nerviosa -.

Me tironeó el papel y lo comenzó a leer. A mis nervios no se le ocurrieron nada mejor que bajar urgente del bondi.

Mi nueva realidad fue la siguiente: me había pasado de mi facultad y me encontraba en un descampado. Mi horóscopo decía, “Te meterás en problemas. Una relación amorosa llegará a su fin”.

No!

A: ¿Querés salir?
B: No.
A: ¿A ningún lado?
B: No.
A: ¿No?, ¿Es todo lo que sabés decir?
B: No.
A: ¿Tenés ganas de decir otra cosa que no sea no?
B: No.
A: Basta, andate.
B: No.
A: Bueno, me cansé me voy yo.
B: Chau.

Estás leyendo esto...

...y seguís, seguís leyendo, bueno, basta, dejá de leer... No me estás haciendo caso, me doy cuenta, sí, me doy cuenta que tu mirada está acá, acá y ahora acá y que seguís leyendo esto cuando tenés un montón de cosas que hacer... estás perdiendo el tiempo, te lo estoy advirtiendo, tu vida está pasando en el lenguaje de los segundos, ya minutos casi, por favor, es un derroche de tiempo sin valor, dejá de leer... Evidentemente sos cabeza dura y seguís leyendo. No leas más. ¿Por qué no me haces caso? ¿Por qué seguís leyendo? ¿No te das cuenta que no digo nada y que no tengo nada que decir? Evidentemente no te das cuenta, o sos masoquista o curioso o estás al pedo en este momento. Se te va la vida, reaccioná! salí al exterior, viví. Dejá esta porquería y andate... ya!!! Bueno, me parece que a vos te pasa algo que no podés controlar y que te domina. Te cuesta tomar decisiones y decir: "este es el momento", realizar un quiebre, un cambio que te lleve a otro lugar. La verdad, nadie sabe la verdad. Pero no está acá. Eso seguro... y seguís leyendo esto nomás...bueno, basta! basta! basta! ¿Ok? como veo que no parás de leer, paro yo.








¿Qué cosa no entendiste?

Yo soy inmortal

Ya que no voy a estar vivo para darme cuenta que morí.