sábado 31 de mayo de 2008

Encontrar plata

Amo encontrar plata de manera sorpresiva en el bolsillo de una campera o pantalón que no uso hace mucho tiempo.

Ayer, ordenando ropa vieja del placard, me puse muy contento al encontrar 20 pesos en el bolsillo interno de una campera de cuero (más un boleto de colectivo de la línea 130, ya borroso, con fecha 21 de agosto de 1999).

Después, volví a encontrar plata, pero ahí ya no me alegré. Eran 30 mil australes. Si hubiera ordenado la ropa 18 años atrás, me habría comprado un Tiki Taka o un yo-yo Bronco, y con lo que me sobrase, un Naranjú, congelado, por supuesto.

martes 27 de mayo de 2008

Zapping protocolar

Antes de irme a dormir enciendo el televisor y realizo un zapping general, rápido e inútil.
Más bien, para quedarme tranquilo (o intraquilo) de que el mundo sigue igual, en su órbita, girando. Que no hubo ningún apocalipsis, que el diluvio universal no regresó, que en Japón el sol no se apagó y que en la 9 de julio el tránsito es normal (al igual que en las principales "arterias" de la ciudad).

La televisión a la madrugada es una depresión. Rasgos de esta depresión: TN ya no pasa noticias sino que está "A dos voces" o "Desde el llano". La angustia máxima llega con el Pastor evangélico brasileño. Sí, la televisión a la madrugada es una depresión, que de alguna manera te provee señales que te dicen que apagues todo y que te vayas a dormir.

Me cuesta ese momento. Es crucial. El zapping es un trámite que pretende postergar el ineludible momento en el que me encuentro a solas y a oscuras con mi conciencia, mi almohada, la presión de tenerme que dormir y el sueño que está pero se escabulle. El zapping es un aferrarse a la vida, es cierto temor a la dimensión desconocida de los sueños. Apagar todo es tirarse del trampolín en la pileta de los grandes. Sólo un instante, un "ya está", se apagó, no hay marcha atrás, me voy a dormir.

domingo 25 de mayo de 2008

hola, hola...

Cuando estoy recién levantado y llamo a alguien por teléfono, antes de que me atiendan ensayo un par de veces el "hola", pretendiendo calentar mi laringe con 2 palabras, y de este modo, disimular mi voz de dormido.
Lo mismo se aplica al momento previo de atender cuando me llaman. El "hola" sale bien, pero hasta ahí, el resto me delata.

viernes 23 de mayo de 2008

Toda una vida por delante

Tengo una vida recorrida por detrás y tengo toda una vida por delante.
Auxilio, estoy acorralado!

miércoles 21 de mayo de 2008

Hay que saberme tratar

Es fácil llevarse bien conmigo. Yo soy un tipo que si me sabés tratar, está todo bien. No es muy difícil. Es simple. Es cuestión de darme todos los gustos, de decirme todo que sí.

lunes 19 de mayo de 2008

No tengo fuego

Si en la calle alguien me pide fuego y mi respuesta es que no, me siento culpable. Me dan ganas de pedir disculpas, o decir algo más ("no, no fumo hace 2 meses"), como para que no quede el silencio flotando en el aire.
Lo mismo cuando me preguntan la hora ("no, no traje reloj, deben ser como las 2... o 3 de la tarde"). En fin, una respuesta sin sentido.

sábado 17 de mayo de 2008

Bajá ya

Cuando paso a buscar a una chica por la casa, ella nunca me va a estar esperando abajo, por más que la haya llamado media hora antes de llegar diciéndole: "estoy abajo, bajá".

viernes 16 de mayo de 2008

La llave del éxito: El cerrajero

Siempre pensé que los cerrajeros tranquilamente podrían haber sido ladrones. Deben ser personas muy honestas, ya que eligen cobrar 20 pesos por abrirle la puerta de un auto a un desconocido que perdió la llave, teniendo la posibilidad de llevarse el auto completo.
No comprendo como teniendo la posibilidad de abrir cualquier puerta, los cerrajeros no eligieron ser chorros. Hace poco mandé a cambiar la cerradura de mi casa y me cobraron 220 pesos, bueno..., en este caso, no todos eligieron ser cerrajeros.

Locker no! Soy inocente...

Mi meta crucial al entrar a Farmacity es poder pasar sin tener que dejar mi mochila en el locker.
Me molestaría mucho tener que hacerlo y por eso me da miedo entrar. El de seguridad de ahí es el peor, en cualquier momento te lleva detenido, es un hombre muy malo.

miércoles 14 de mayo de 2008

Desconfianza generalizada

Cuando camino por una vereda oscura de noche y veo los rostros de la gente, yo no sé si todos me quieren afanar a mí, o si soy yo el que los va a afanar. Porque seguramente ellos piensen lo mismo. No se sabe quién es quién.

Ante la presencia de una persona sospechosa cerca, mi única defensa para que no me robe es tratar de darle asco; como fingir un ataque de tos, estornudos, rascarme el pelo como si tuviera piojos o escupir, entre otras que no me animo a nombrar.
De esta manera, transmitirle el siguiente pensamiento: ¿Me vas a afanar a mí? ...mirá que me saco un moco eh! Soy un asco.
Y en el mejor de los casos, que sea él el que cruce de vereda.

Encontrar las llaves

Me cuesta encontrar las llaves y más cuando las tengo en la mano.

Dormir

No puedo dormir si no es abrazado a una almohada.

La vida me sonríe...

...se ríe de mí.

Saludo en el encuentro

Los saludos muchas veces son:

- Hola! ¿Qué tal?
- ¿Cómo estás?

(2 preguntas, ninguna respuesta).

"No hay mal que dure 100 años"

¿No será mucho?
Teniendo en cuenta que la expectativa promedio de vida es de 75 años, 100 años de mal, no es consuelo de nada.

Por favor

Al final, en la vida, todo son favores. Todos pedimos las cosas "Por favor".

Esto puede derivar en situaciones confusas, como que uno vaya a un kiosko y le pida al kiosquero:
- ¿Me daría ese chocolate, por favor?
- Sí, agarralo.
- Gracias!
- Che, no te vayas! Son 4 pesos con 50 c.
- Yo se lo pedí por favor. Sino, le hubiera dicho: "Deme ese chocolate". Y usted me lo hubiera dado porque es su trabajo y me lo hubiera cobrado... Y con eso, no le estaría haciendo un favor a nadie.

Tres deseos

Al momento de soplar las velitas, no se me viene a la mente ningún deseo de manera clara. Además, la presión de la gente para que sople me incomoda. Cuando estoy pensando el segundo deseo, me doy cuenta que me olvidé cuál era el primero. Y antes de soplar, hago una síntesis mental sobre qué es lo que al final pensé pedir.
Cansado de esto, la última vez pedí: Mi deseo es pedir 10 deseos y pedirlos cuando esté tranquilo y a mí se me antoje.

Vidriera como espejo

Todas las mujeres cuando pasan por la vidriera de un negocio se miran en el vidrio como si fuera un espejo.