domingo, 3 de agosto de 2008

Cállate que me desesperas

No sé cómo hacer para irme cuando alguien me está hablando y estoy apurado. En ese momento pienso: cómo hago para que no quede brusco. Y yo parezco estar escuchando atentamente el discurso del otro, pero sólo estoy intentando encontrar una coma, un punto, una pausa, un paro cardíaco, para decir "bueno, me tengo que ir" y salir rajando.
Me desespera que la pausa no aparezca y que esa persona siga sin parar. ¿Cómo se conluye? ¿Me alejo de a poco? O digo: "En fin..., lo importante es que estás bien". (Bueno, no sé si está bien, no escuché, pero parecía con vida y con ganas de hablar).

Ni chicha ni limonada

De todas las cosas del mundo se puede decir que no son ni chicha ni limonada. Excepto la chicha y la limonada.