jueves, 20 de marzo de 2008

Cerrar la puerta

Siempre que me voy de mi casa me queda la sensación de que no cerré la puerta con llave, de no acordarme de ese momento.
De hecho me voy, camino unas cuadras pero el pensamiento me atormenta y tengo que volver. Subo por el ascensor, introduzco la llave en la cerradura y sí, efectivamente, la había cerrado.

Cuando estaciono el auto, camino diez pasos y me vuelvo. Compruebo si había cerrado la puerta y sí, efectivamente, la había cerrado.
Pero ya estoy acá, así que de paso, compruebo si quedó bien cerrada la del acompañante.

2 comentarios:

Judith dijo...

Hay Dios!!!!!!!
Me pasa lo mismooooooooooo

La hija de la luna

Anónimo dijo...

ufffff es terrible!!! yo lo hago siempre!!!!!!! ahora también entro en dudas, cuando salgo de mi casa, si apagué los cigarrilos... entonces vuelvo y tengo que mirar cenicero por cenicero si están todos apagaditos... ni hablar de la estufa y la cocina antes de acostarme... si si no hace falta que lo digan... me psicoanalizo :D