martes, 8 de abril de 2008

Celular dependiente

Me desespera cuando escucho que suena mi celular y no lo encuentro.
Ahí empieza a trabajar mi instinto y la razón queda de lado, es supervivencia.
Peor aún es encontrarlo y que la mente tarde en darse cuenta qué botón presionar para tomar la llamada: ¿izquierda o derecha?
En ese segundo, la llamada se perdió y sólo te queda "una llamada perdida", para colmo privada, y que no dejó mensaje.
Seguro esa era la llamada que tanto espero, y que podría llegar a cambiar mi vida, para bien.

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