lunes, 9 de febrero de 2009

Sesión 34: "Poder de negación"

Llegué al consultorio de mi psicóloga y curiosamente no había ningún paciente antes que yo. Desde la sala me hizo señas para que pase y entonces entré.

- Llegaste tarde -me dijo-.

Me fijé en mi reloj y noté que sólo estaba 2 minutos retrasado, tiempo insignificante si tomo como parámetro las veces que me hizo esperar en el hall.

- ¿Tarde? Son sólo 2 minutos.

- No niegues. En mi reloj son cinco minutos.

- Me costó levantarme. El sábado a la noche tuve un casamiento y todavía no me pude recuperar del todo.

- Ah, qué bueno... tuviste un casamiento!

- No me gustan los casamientos.

- Bueno, no seas tan absoluto. ¿Acaso vos no te querés casar?

- Sí, pero no me invitaría a mí.

- Pero, ¿no te gustan los casamientos ni para comer gratis?

- ¿De qué habla licenciada? Uno no come gratis en los casamientos. Uno tiene que hacer un regalo que equivale al costo del cubierto, que casi siempre es plata.

- No siempre. Muchas veces pueden ser electrodomésticos o artículos para el hogar.

- Ya no!..., siempre es plata. Llegué no recuerdo si a Frávega o Garbarino, pregunté por la lista del casamiento y luego le dije al vendedor que quería comprar una cafetera eléctrica. Le pregunté si podía regalar eso o si ya alguien más lo había regalado.

- Claro, muy prudente de tu parte. Es incómodo que te regalen dos veces lo mismo. Nadie necesita dos cafeteras, excepto quieran poner un bar.

- Es que ahora viene el asunto de porqué le digo que siempre es plata. El vendedor me contestó que no tiene importancia el objeto que yo elija regalar, que los novios lo que van a ver es cuánta plata puse y después ellos van a elegir lo que realmente quieren o necesitan. De hecho, para asegurarme de haber entendido bien, le pregunté al vendedor: "¿Sólo ven la plata que regalo? ¿Mi obsequio es sólo un número monetario? Entonces, con ese criterio, puedo regalar 5 cafeteras." ¿Entiende lo que le quiero decir?

- Sí, de alguna manera con 5 cafeteras les estás sugiriendo que pongan un bar o una cafetería.

- No, yo no quiero que pongan un bar. Lo que digo, es que es lo mismo regalar 5 cafeteras de 100 pesos que un televisor de $500.

- No! Vos estás muy mal. Un televisor no hace café. Y si vos querés que ellos pongan una cafetería yo te recomiendo que regales menos cafeteras y agregues una tostadora, una licuadora y una sanguchera. Hay algunas muy buenas que traen de China.

- Pero las cafeteras, las sangucheras y las licuadoras no existen, es su valor monetario lo que importa, que ellos canjean por lo que necesitan realmente.

- ¿Cómo vas a decir que no existen las cafeteras? Eso ya es tener un poder de negación extremo. Vos estás muy enfermo. Tenés que reconocer y aceptar tu entorno, no negarlo y decir que no existen las cafeteras, las licuadoras y las tostadoras. ¿Querés que te traiga una de la cocina así la ves y te das cuenta que existen?

- Me estoy refiriendo a otra cosa. Que no importa el regalo como objeto en sí.

- Bueno, entonces no entiendo de qué te quejás. Si no importa el regalo, no les regales y punto. Comé gratis. Y las cafeteras dámelas a mi, que sí quiero poner un bar.

6 comentarios:

Lorena Frost dijo...

Si el regalo que le van a hacer a los que se casan es bueno, importante, la gente da la guita en mano porque quieren que se lo agradezcan con esmero, si vas a poner 50 pesos, siempre es mejor preguntar número de cuenta o perderlo entre la eterna lista de casas de regalos....

Lorena Frost dijo...

Igualmente en mi caso, siempre es más importante el regalo que lo que consumo....

Andrés Ini dijo...

te invito a mi casamiento.

Gabriel dijo...

Sos un genio, Andy!! saludos

Javi dijo...

Ahora la nueva moda es depositar guita para la Luna de Miel. Y la gente muy bol..., digo, muy ilusa, cree que le está regalando "un buen momento" (auspiciado por Mariano Closs), tipo una cabalgata (afuera o en la habitación del hotel), una zambullida a la piscina, un desayuno continental (o Rivadavia), etc., etc...

karen dijo...

de principio a fin estas loco