lunes, 2 de marzo de 2009

Sesión 36: "Miedo al rechazo"

La psicóloga me dejó un mensaje en mi contestador en el que me decía que quería verme antes, para recuperar una sesión que, extrañamente, todavía no había perdido. Su voz estaba rara, entrecortada, misteriosa, seria, pero no estaba seguro de eso. Tal vez la distorsión era producida por una mala señal en la comunicación, típica de los teléfonos celulares.

Acudí sin mucho para contar, pero pensé que en una de esas, el no saber qué decir iba a permitirme entregarme de manera transparente y pura a la espontaneidad del momento, a lo que surgiera en el encuentro, sin escudos, sin defensas, sin preparación para atajarme ante visiones que prefiero no mirar.

- Durante este tiempo de tratamiento, dejaste al descubierto ciertos rasgos obsesivos, fóbicos, paranoicos, pesimistas, contradictorios y una decidida indecisión constante. Mi pregunta es: ¿A dónde pretendés no llegar con esto? ¿De qué huís? ¿A qué le temés?

- No sé, creo que le tengo miedo al rechazo.

- ¿Recordás alguna situación familiar de tu infancia que te haya marcado generando un trauma?

- Sí -le dije un tanto conmovido y sorprendido por no tener el control de la situación-.

- ¿Recordás cuál fue? Sí fue con tu papá, con tu mamá, o en qué contexto...

- De chico me llevaron a Disney y...

- Tranquilo, decilo, yo no te voy a juzgar por lo que pudo haber pasado.

- No pude sacarme una foto con el ratón Mickey.

- ¿Había mucha gente para sacarse fotos con él?

- No... Él no quiso.

- ¿Y tus padres hicieron algo al respecto?

- Sí, se disculparon con Mickey.

- ¿Y entonces?

- Lo pusieron a mi hermano al lado de Mickey y lo fotografiaron.

- ¿Y Pluto?

- ¿Qué importancia tiene Pluto?! Yo quería la foto con Mickey y él me rechazó. A ver si me entiende: un chabón, que está adentro de un disfraz con sonrisa, cuya única misión es ponerse al lado de los visitantes del lugar para sacarse una foto, no quiso posar al lado mío. ¿Me entiende? Ni siquiera necesitaba sonreír para la foto.

- Entiendo, es difícil. Más siendo el hermano menor. Pero tu caso no es tan grave, conozco situaciones más conflictivas. Pasa en muchas familias.

- ¿En serio? -pregunté entusiasmado- ¿En cuáles?

- ¿Qué sentirá Luigi el hermano de Mario Bros.? Nunca nadie lo reconoció. Es como Mirtha Legrand y su hermana gemela; y más que nada es como la hermana de la sole.

- No sé de qué está hablando licenciada, ¿se siente bien?

Se detuvo unos segundos pensando y cuando parecía tener todas las respuestas del universo, los secretos del más allá, las verdades trascendentales del espíritu humano y conocer el destino inminente de la humanidad, continuó de manera solemne y reflexiva, como pensando en voz alta:

- ¿Qué onda la hermana de la Sole? ¿De qué la juega? Cuando llena un formulario y le preguntan profesión, ¿qué contesta? ¿"Hermana de la Sole"? Creo que hasta los padres la llaman así. Nadie sabe cómo canta, ni cómo piensa, ni qué opina. Solo la ven ahí, acompañando.... con el poncho en el aire. Además, ¿Por qué es la Sole y no la hermana? ¿Qué tiene una que no tenga la otra? Le podría haber tocado a cualquiera de las dos. Fue una ruleta... Se podrían haber llamado "Soledad y Natalia", o en el peor de los casos "La Sole & Co." o "Soledad Bros."

- Me parece muy burdo y vulgar nombrar a este personaje mediático en una sesión de psicoanálisis, no me gusta la farándula. Además, ¿qué le importa a ud. todo eso?

- Es que yo también soy hermana menor.

- Pero estábamos hablando de mis problemas, de que siento que la gente me rechaza. ¿Tiene alguna solución?

- Sí, no vuelvas más.

- ¿Cómo dice?

- Digo, que consideres la posibilidad de ponerle un fin a todo esto. Estamos hace tiempo trabajando y creo que no nos está conduciendo a ningún lado. Y yo ya me cansé de ser un personaje ficcional y quedar siempre mal parada. Pero pensalo, es tu decisión.

Salí con ganas de suicidarme, así que quise cambiar de psicóloga. Pero ella me ganó de mano, cambió de paciente. Empezó a atender a mi hermano, argumentó que tenía más onda y que podía pagar más.

6 comentarios:

Lorena Frost dijo...

Genio de la literatura, me animé a leerlo de una, aún siendo tan largo, y me sentí atrapada línea a línea. Muy pocos lo logran. Esta es sin duda, la mejor sesión, y me gusta el 36.

Javi dijo...

Buenísimo, loco, atrapante.
A propósito, ¿de verdad tenés un hermano mayor? ¿Y por casualidad se llama Federico y trabaja en Telefé?

Abrazo, Andi!

Romina dijo...

Sinceramente muy bueno. HAce poco empecé a leerte y cada línea oscila entre lo gracioso y lo verdadero. Muy bueno. Un beso! Romi Alfandari

Hernán Heyman dijo...

Excelente sesión. Se me escapó una carcajada cuando pusiste "salí con ganas de suicidarme".

Robi dijo...

No te conozco pero pase y te lei, y la verdad me rei mucho, disculpa si me rei de una historia real, pero si lo es admiro q te lo tomes con humor.
No tengo hermano menor, pero si miedo al rechazo, asi que "a mi tambien me pasa".

saludos

y te leo

Ava Gardner dijo...

jajajajjajajajaja!!!
Pobre la haermana de la sole, y pobre la psicóloga...
En Disney, mi hermana y yo no quisimos subirnos al carrusel, pero nuestros padres sí...