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lunes, 15 de agosto de 2011

2 x 1 si tenés impresora

Cuando llega un mail con la propaganda de una obra de teatro y dice: "2 x 1 imprimiendo este mail", a efectos reales y concretos te están diciendo: 2 x 1 si sos una persona que tiene acceso a una impresora que funciona, que posee tinta y que tiene hojas disponibles y aptas para ser usadas.
Sino fuera así, sería más práctico que te den una contraseña, por ejemplo: 2 x 1 diciendo que te llegó este mail y la contraseña es: pío pío.

lunes, 13 de junio de 2011

Todo al pelo

No confío en la gente con pelo lacio. Es como que la vida fue muy fácil para ellos, como que el pelo nunca les fue una complicación: no es un problema tenerlo largo, no es problema tenerlo corto, no es problema la humedad, no es un problema elegir shampoo, no es un problema desenredar.
La gente con pelo lacio es gente sin problemas, es gente que se ve al espejo todos los dias y ve la misma cara. Y no le pasa eso de decir: ¿quién seré hoy?
Me cambiaron.

martes, 17 de mayo de 2011

I want 2 live

Habría que vivir dos vidas: una para equivocarse y otra para saber cómo vivir.

lunes, 9 de mayo de 2011

lunes, 14 de marzo de 2011

No entiendo la tecnología, pero tengo web

Tengo página web y no lo puedo creer por dos motivos. Uno porque nunca pensé que iba a tener una; y dos, porque no entiendo cómo es que funciona tener una página web, “colgada” en algo que se llama Internet, y que se puede tener acceso desde cualquier parte del mundo.

Me di cuenta que con la tecnología, me ocurre algo similar que con el misterio de la vida. No entiendo el último “¿por qué?" de todo.

No entiendo cómo de la nada apareció el universo, las estrellas y los planetas. Cómo de repente, se inició la vida, los ciclos naturales, y la perfección de la tierra girando en órbita alrededor de un sol, que da el calor exacto, con una atmósfera exacta, oxígeno y agua para que así sea, qué haya tantos alimentos que provee la tierra y de tan diversas formas y colores, y miles de especies animales cada una con su misión e instinto incorporado.

¿Y si Dios creo todo eso? Quién lo creo a Dios. Y quién creo al creador, del creador, del creador y así infinitamente. La respuesta última parece no tener fin.

Y lo mismo siento que me pasa con la tecnología. No entiendo cómo una cámara de fotos puede captar, como si fuera un ojo artificial, el mundo exterior.

Menos aún entiendo a la filmadora, que además de ver, graba todo eso, en movimiento y encima con sonido, codificándolo en una cinta o en una “memoria”.

¿Cómo hace el televisor para transmitir programas que vienen desde un cable o desde una antena o un satélite, con ondas o señales invisibles que viajan por el aire y atraviesan todo?

¿Y el teléfono? Se escucha mi voz, y escucho la voz del otro, a miles de kilómetros de distancia. Yo hablo, mi voz se transforma en “un algo” que el teléfono lo convierte en otra cosa, viaja por el aire, y llega a otro teléfono que lo decodifica y reproduce mi misma voz, ¡ni siquiera otra!

¿Y los relojes? Cómo hacen todos los relojes del mundo para estar exactamente sincronizados al saber que 1 hora son 60 minutos, que 1 minuto son 60 segundos, que 1 segundo son 100 centisegundos, y todo eso que sea exacto, porque un centisegundo mal, ya causaría un desfasaje constante. ¿Cómo se le explica al chip del reloj algo tan abstracto como lo que es un minuto, un segundo o un centisegundo de manera exacta y partiendo de la nada?

¿Cómo le digo a una calculadora cómo hacer una raíz cuadrada? ¿Cómo le enseño los números, y el significado tan complejo de esa fórmula?

Es decir adentro de todas estas cosas no hay más que chips. ¿Qué es lo que hay adentro de los chips, de las placas y plaquetas? Hay cables, finos hilos de metales soldados, de estaño, cobre, y demás, que se combinan con señales eléctricas.

¿Cómo le explico a todos estos objetos inanimados, que no tienen raciocinio, lo que tienen que hacer? ¿Cómo le digo al chip, metal, cobre, electricidad, etc. que cuando yo presiono una letra en el teclado de mi computadora, esa misma letra aparezca en el monitor? ¿Cómo se lo explico? Y lo que es más difícil: ¿Cómo lo hace?

Me lo han tratado de explicar, y hasta me han dibujado esquemas de los circuitos. Pero por más que lo vea, y me lo expliquen, en el fondo, el último “Por qué”, no lo entiendo.

Lo increíble es que todo fue creado a partir de los elementos de la naturaleza que el planeta provee y sus transformaciones o manipulaciones, pero denme todas las herramientas, ingredientes necesarios, todos los elementos que hay en este mundo: hierro, plomo, cobre, piedras, maderas, fuego, agua, azufre, yodo, mica, zinc, agua viva, lactobasilus, etc. y no te formo Internet.

¿Hay alguna persona caminando por alguna calle de la ciudad (o que esté leyendo esto) que sepa cómo fabricar los chips y cada pieza interna que lleva una computadora?

¿Quién lo sabe? ¿Dónde está esa persona? A veces pienso que hay un mago japonés encerrado en una cueva encerrado, al que le dan con un látigo y le dicen: creá… ponja, creá... vamos, hacete una laptop... y otra laptop!

En fin, todo esto es para decir, que no sé cómo es que tengo una página web, cómo logra estar ahí, flotando en un cyber espacio virtual, pero que por suerte, aunque no tengo idea como sucede, funciona.

Espero la disfruten… ya que para disfrutar, al menos, creo yo, no hace falta entender!

Bienvenidos a: www.andresini.com.ar

lunes, 18 de octubre de 2010

Creo lo que creo

Me asombra el universo, el tamaño de cada estrella, las distancias.

A veces me pongo a pensar si creer o no creer en algo superior. Y aunque parezca una cuestión de fé, desde la lógica pienso: el Universo es infinito. En el infinito entra todo, todo es posible. Yo como ser humano estoy limitado por 5 sentidos para percibir. Entonces, ¿quién soy yo para juzgar?

Me desespera no tener acceso a la verdad, pero aún así, saber que ésta verdad existe, porque de alguna manera nació todo.

Me resulta igual de increíble y magnífico creer en la teoría del Big Bang y en los millones de años que tardó en evolucionar el universo y este Planeta, o creer que un Ser o Energía Superior creó todo desde la nada, no encuentro grandes diferencias de lo asombroso de ambas teorías, científica o religiosa.

Me resulta sorprendente el milagro la vida, el hecho de estar vivo, de que mi corazón lata solo y no funcionar a pilas.

No pasa por si Dios creó o no al Universo o a la Naturaleza. Lo haya hecho o no, tiene el mismo grado de espectacularidad. ¡Qué complejidad que hay en cada pequeño proceso vital!.

Nadie conoce la verdad, por eso la verdad es construida. Y es “verdad” algo en cuánto uno cree que eso es verdad. No existe una única receta. Cada uno elige su propia receta para creer y crear su verdad.

Y lo importante es creer en algo. Mientras uno crea en su verdad, crea el mundo. La convicción de creer en algo es lo que permite alcanzar los objetivos de cada uno. Bueno, me cansé de escribir, me voy a ver Intrusos.

domingo, 27 de abril de 2008

Gente común

La gente común vive bien, no sufre de más, no se hace preguntas existenciales ni busca el sentido de la vida. Es gente que vive el hoy y no se pregunta el porqué de las cosas.

La gente común siempre tiene una respuesta firme y segura que la dice con convicción. Son personas con sentido práctico, que se dan maña para reparar cosas o arreglar objetos que ya no funcionan.

La gente común sabe de rutas, entiende los mapas, sabe cuánto aire lleva un neumático, sabe cómo hacer el fuego de un asado y sobre todo se ofrece para hacerlo. También sabe qué maderas o ramas son las que sirven y las encuentra, y sabe mezclar el vino con la soda.

La gente común no es rebuscada y no duda. Si tiene que ir del punto A al C, hace el trayecto “A – B – C”, y no: “A – J- Q – W – EXILON – C”.
La gente común va a Mac Donald´s y pide un combo tal como viene, no le cambia nada, no tiene vueltas, no se complica ni complica a los demás.

La gente común cree en Actimel y completó el desafío. Es la gente que se ilustra en las publicidades, es ese señor que baila porque tiene un plazo fijo. La gente común consume sin saber su verdadera u oculta motivación. Usa ringtones, los cambia cada tanto y se enorgullece cada vez que suena su celular, un celular que además tiene camarita. La gente común se muere por ver un estreno en DVD antes de que salga en el cine. La gente común no usa más cassettes y tampoco los extraña.

La gente común no tiene mucho problema con las comidas. Come un pancho y no se pregunta de qué está hecho, y si va a un restaurant chino, no le importa que lo que debiera ser pollo sea rata, siempre y cuando le guste. La gente común cena siempre a la misma hora y lo más destacable es que nunca se olvida de desayunar, y por lo general tiene hambre a la mañana.

La gente común lleva paraguas los días de lluvia, y está tan canchera con eso, que hasta no se lo olvida. Es la misma gente que cambia el cepillo de dientes cada 3 meses, como recomienda el odontólogo.

La gente común no va al psicólogo y tampoco cree necesario ir. Pero en caso de que vaya, no lo juzga, y sentirá literalmente que su psicólogo es lo más.

La gente común a los 40 entra en la crisis existencial que la gente no común tiene desde que nació. Y busca refugio en el yoga, el reiki, la vida naturista, las flores de Bach o la homeopatía. Pero ya vivieron lo suficiente, y de todas formas, salen adelante.

Le gente común no leería esto y de hacerlo, no hubiera llegado hasta esta instancia del texto.

En conclusión, ya es hora de que cambies tu cepillo de dientes.

sábado, 22 de marzo de 2008

Todo es por contraste

Si tomás una bebida dulce, luego degustás una cucharada de dulce de leche y luego volvés a tomar un sorbo de aquella bebida dulce, este úlitmo sorbo te va a parecer más amargo que el primero.
Lo mismo sucede con la vida: si te ocurrieran constantemente cosas muy buenas, no podrías apreciar las cosas simplemente buenas de la vida.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Fotos digitales

Antes de la era digital, uno viajaba, compraba su rollo de 36 fotos y pensaba bien a qué sacarle. No vaya a ser que se desperdicien fotos en lugares que no se lo merecen o en situaciones sin sentido. Ante un paisaje: uno sacaba "La foto". La foto era algo especial, escaso, codiciado, se ahorraba ("uy gasté una foto!"), representaba un valor simbólico y material. Uno volvía de su viaje, revelaba su rollo, "tocaba sus fotos" y era feliz.

Ahora con la era de las cámaras digitales, lo excepcional es la "no foto". Los momentos en los que la foto no se saca. Ya que, en la era digital, la foto abarca todos los momentos.
La foto perdió su jerarquía, su estatura de "momento especial".
La foto pasó a ser derroche, "manteca al techo" y "pizza con champagne". Uno dejó de ver a través de los ojos, sino que antes que eso está la foto. Listo, saqué la foto, ya estoy aliviado, ahora puedo disfrutar del paisaje.

Ahora, abunda hasta el más mínimo detalle de la habitación del hotel, decenas de caras en primera persona y cientos de vidrios de ventanas de micro y su reflejo. Y lo que es peor, es que ya ni siquiera se imprimen, porque creo, hasta da fiaca elegir.

Me rebelo ante la era digital, para que las fotos se revelen conmigo. Pero mientras, cargaré las pilas recargables de mi cámara digital. Este fin de semana largo, no quiero perderme de nada.
Y bueno, es mucho más cómodo, ¿o no?

martes, 11 de marzo de 2008

La suma de los sentidos individuales lleva al sin sentido general (un poco de lógica)

En la teoría liberal clásica, si cada sujeto persigue su propio objetivo "individualista", automáticamente las fuerzas del mercado equlibrarían a ofertantes y demandantes y todos alcanzaríamos la saciedad.
La realidad pragmática, demuestra que no hay tal equilibrio y que no todo en la vida es el mercado. Lo que prima es el desequilibrio, el egoismo, la ambición desmedida, la sensación de carencia y la locura. Por lo que la ecuación, refutando a la teoría liberal clásica, es la siguiente: La suma de los sentidos individuales, lleva al sin sentido general.

Los países son como las personas

Los países pueden ser amigos o enemigos. Compiten, se burlan, hacen negocios, sienten bronca, juegan, celan...y conllevan todo ese repertorio de sentimientos y sensaciones que tienen quienes conforman a los países: hombres y mujeres (seres humanos; terrícolas: mortales; como sea).
Tal país se enoja con tal otro país. Tal otro país sale a defender a uno de ellos, y sale otro a defender al otro, se alían, se agrupan formando agrupaciones aún mayores compuestas entre varios países.
Pero en el origen de todo esto está el hombre (ser humano; terrícola; etc.) quien cumple el rol de célula que da comienzo a todo, la unidad mínima. Y claro, el hombre mismo está compuesto de células... Pareciera entonces que la naturaleza exterior es una prolongación de lo que ocurre dentro del cuerpo humano. Un grupo; una organizacíón; un país; un continente, son organismos vivos, compuestos de otros organismos vivos.
Hoy ví en TN: "Pelea entre jóvenes. Los de Caballito contra los de Almagro".
¿Y si apareciese un grupo de brasileños? ¿Cómo sería? "porteños contra brasileños".
¿Y si apareciese un grupo de yanquis? "sudamericanos contra norteamericanos".
¿Y si apareciese un grupo de ingleses? "americanos contra europeos".

Bastará una invasión de seres extraños del espacio exterior, para unirnos todos y darnos cuenta que necesitamos del otro para definirnos, conformar nuestra identidad, el quiénes somos.
Darnos cuenta que es ese tercero el que nos conforma como unidad.
Y darnos cuenta, que todo esto es un chiste.

Así funcionan las modas (una parábola sobre la lógica de la moda)

Entre el caos, el bullicio y el hormigueo cotidiano, un hombre es uno más sobre la peatonal Florida. Camina rápido, como queriendo llegar a destino salteando el recorrido. Observa sin mirar, alienado por sus pensamientos y choca con otros cuerpos que sólo le producen la sensación de estorbo.
En eso se detiene, rota su cabeza hacia los costados y luego hacia atrás, fijando su mirada en un punto en el cielo.
Otro peatón lo observa desde lejos, al acercarse realenta su paso e imita la acción, quedándose inmóvil, y observando aquella nunca vista maravilla en contraste con el cielo.
Luego, una mujer que, a pesar de sus pasos presurosos, se detiene al ver a estos dos hombres con la cabeza hacia arriba.
Otro más, al verlos, imita la acción y de esta manera se va sucediendo la misma situación.
Así se llenó la calle, y la peatonal, obstaculizada por decenas de personas detenidas realizando la misma acción, observado hacia arriba, buscando como náufragos un salvavidas en el cielo.
Fue uno quien se atrevió a preguntar: ¿Qué es lo que hay? ¿Qué es lo que está pasando? Y como pólvora recién encendida, la pregunta se empezó a expandir entre la gente. Las hipótesis, conjeturas o posibles respuestas variaban de persona a persona: “aquel que está colgado, limpiando el vidrio de aquel edificio, ¿no ves?” – le planteó un empleado administrativo a un joven profesional -; “No, la forma de esa espesa nube blanca”, fue el comentario de un joven artista; “ese avión, ¿no está un poco cerca del suelo?”, le dijo una señora mayor a un hombre que tenía a su lado; “Hay un plato volador con androides”, fue la fantasía de un niño de 9 años; “No sé”; “Estoy buscando”; “algo pasó”, hasta llegar a nuestro primer hombre, a quién se le preguntó:
- ¿Qué mirá Ud.? ¿Qué es lo que hay allá arriba en el cielo?
- No lo sé, yo sólo tengo tortícolis.